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lunes, 4 de abril de 2011
Ójala hoy te me borraras de mis sueños y poder desdibujarte. Ójala pudiera ahogarte en un charco lleno de rosas y amor. Ójala hoy se me olvidara hasta tu nombre, ahogarlo dentro del mar. Ójala que tu sonrisa de verano se pudiera ya borrar. Vuelve corazón. Vuelve a mi lado. Vuelve corazón. No vuelve. No vuelve. No vuelve, no. Ójala hoy te borraras para siempre de mi vida, para no volverte a ver. Y ójala te me borraras por las noches, en el dia para no volverte a ver. Ójala te me borraras de mis sueños, vida mia, para no volverte a ver. No, ni en sueños. ¿cómo puedo yo borrar tus besos vida? Están tatuados en mi piel. Ójala la lluvia me ahogue entre sus brazos para no pensar en ti, o que pase un milagro o pase algo que me lleve hasta ti.
domingo, 3 de abril de 2011
Me vuelto el fantasma de tu voz, la que no recibe amor y aún así no me importó. Reencarnaste en mi otro yo. Y es irrepetible, y es irreversible el cómo terminó. Vine a decirte adiós, no puedo engañarme más, en tu vida hay alguien más. Nunca te podré olvidar porque por ti aprendí a amar. Aunque a ti te dé igual.
La ilusión se va de mi como el aire al respirar. Tu amor ya lo perdí como un sueño al despertar. La luna saldrá de nuevo otra vez y tú, mi amor, no estarás. A veces no entiendo, no sé lo que siento. Quisiera saber qué hice mal. Que nunca te pude decir que muero porque estés aqui. Ser fuerte es mi decisión. Tu recuerdo es una flor, el perfume de tu voz. Tu silencio es un rumor que me llena de dolor. En algún rincón de mi corazón amor, siempre tu quedarás. Tu sonrisa está en mi, tu recuerdo se quedó. Quítame este dolor. Quisiera saber entender cómo reparar el dolor que siento en mi corazón si ya no te tengo, mi amor. Ser fuerte es mi decisión.
sábado, 2 de abril de 2011
Érase una vez una mariposa. Una mariposa de alas brillantes y colores vivos. Una mariposa hermosa. Pero no era feliz. Sus alas eran hermosas pero ella era incampaz de volar. Deseaba tanto volar que habló con el viento. Pero él no le ayudó, argumentó que era una mariposa y que podía volar por ella misma.
Así, la mariposa no consiguió la ayuda del viento. Habló con otras mariposas y estas le contaron que había algo todavía más fuerte que el viento. El Huracán. Él hacia que todo se destruyese, pero te hacia elevarte alto, muy alto antes. La mariposa pensó y pensó. Sabia que si dejaba que el huracán la atrapase sería la primera y la última vez que volase. Estaba decidida, quería volar. Marchó a hablar con el huracán. Ella le contó su anelo y él la entendió. Le parecio linda esa pequeña mariposa, sintió pena por ella, con esas perfectas alas y sin poder volar... Si se la tragaba moriría, pero ella parecía muy segura. Hablaron durante días, Huracán trató de convencerle de que no lo hiciese pero que si realmente queria hacerlo él le prestaría su ayuda. A la mariposa le caía simpático aquel Huracán. Por los dias que había estado con él sabía que la gente no se le acercaba por su inimaginable poder, por temor. Huracán se sentía solo y esa chiquita habia conseguido adentrar en su corazón. Pero era imposible, ella era una mariposa y él un huracán, ¿cómo poder estar juntos? Por fin, mariposa un día decidió. Sabía que la muerte algún día la encontraría y si quería volar esa era la única manera. Ella también habia empezado a sentir algo por aquel solitario huracán. Quería morir con él. Quería que él la levantase alto y que luego la enguyera. Sí, deseaba morir dentro de Huracán.
Huracán sintió que se le partía el alma cuando por fin ella decidió. Tendría que darle lo mejor de si a su amada para luego matarla. Así, mariposa se adentró en Huracán. Una indominable fuerza la elevo. Voló, voló muy alto. Huracán utilizo todas sus fuerzas para levantarla. Ella se sintió feliz, plena. Pero a Huracán le fallaron las fuerzas y ella se vió descender. Giro y giro hasta perderse dentro.
Mariposa y Huracan nunca más se separaron.
Así, la mariposa no consiguió la ayuda del viento. Habló con otras mariposas y estas le contaron que había algo todavía más fuerte que el viento. El Huracán. Él hacia que todo se destruyese, pero te hacia elevarte alto, muy alto antes. La mariposa pensó y pensó. Sabia que si dejaba que el huracán la atrapase sería la primera y la última vez que volase. Estaba decidida, quería volar. Marchó a hablar con el huracán. Ella le contó su anelo y él la entendió. Le parecio linda esa pequeña mariposa, sintió pena por ella, con esas perfectas alas y sin poder volar... Si se la tragaba moriría, pero ella parecía muy segura. Hablaron durante días, Huracán trató de convencerle de que no lo hiciese pero que si realmente queria hacerlo él le prestaría su ayuda. A la mariposa le caía simpático aquel Huracán. Por los dias que había estado con él sabía que la gente no se le acercaba por su inimaginable poder, por temor. Huracán se sentía solo y esa chiquita habia conseguido adentrar en su corazón. Pero era imposible, ella era una mariposa y él un huracán, ¿cómo poder estar juntos? Por fin, mariposa un día decidió. Sabía que la muerte algún día la encontraría y si quería volar esa era la única manera. Ella también habia empezado a sentir algo por aquel solitario huracán. Quería morir con él. Quería que él la levantase alto y que luego la enguyera. Sí, deseaba morir dentro de Huracán.
Huracán sintió que se le partía el alma cuando por fin ella decidió. Tendría que darle lo mejor de si a su amada para luego matarla. Así, mariposa se adentró en Huracán. Una indominable fuerza la elevo. Voló, voló muy alto. Huracán utilizo todas sus fuerzas para levantarla. Ella se sintió feliz, plena. Pero a Huracán le fallaron las fuerzas y ella se vió descender. Giro y giro hasta perderse dentro.
Mariposa y Huracan nunca más se separaron.
Quisiera ser un duende minúsculo, microscópico, de vista aguda y entendimiento ilimitado, para transitar los vericuetos de tu alma. Para desenmarañar tus pensamientos confusos y tus ideas contradictorias. Para explicarme tus sentimientos encontrados. Para dar a luz a tus anhelos inconfesados. Para romper la carcasa que oculta tus ensueños. Para comprender lo elocuente de tus silencios o el secreto escondido en el brote exuberante de tus palabras. Quisiera comprender el sobrenatural sonido de tu llanto, quisiera tener el mágico poder de aplacarlo.
martes, 29 de marzo de 2011
sometimes goodbye is the only way.

¿Por qué hasta cuendo me encuentro con la soga al cuello y a punto de caer espero que llegues y me salves? Será porque eso es lo que solías hacer. Solías, estoy conjugando en pasado. He sido tan estúpida. Soy tan estúpida. Tuve todo y se me rebaló de las manos. Me gustaría retroceder, uno, dos, tres años. Volver al día en el que te conocí. Evitar los errores. Cambiarlos. Me gustaría volver a esos días en los que no podiamos mandarnos un mensaje sin dejar claro que nos queriamos. Otra vez conjugo en pasado. Nada va a volver. Ni mucho menos tu amor. No vale la pena decirte que mi amor nunca, jamás te va a fallar. No vale la pena luchar si tu no sientes lo mismo. Si para ti soy una amiga más. Ni eso. En estos momentos soy tu problema. Tu quebradero de cabeza. Tu obstáculo para ser feliz.
Pensé que alguna vez serías tú el que volvería a mi, como siempre hacias. Pensé que recapacitarias, que pensarías en mí y me hecharías de menos. De verdad creí que no mentías cuando dijiste que no querrías a nadie como a mi. Deseé que eso fuese cierto. Deseé que en sus manos buscaras las mías. Que en sus besos buscaras mis labios. Que en su cuerpo buscaras mi piel. Pero eso no fué así. No quiero que nada te ate a mi cuando lo que tú quieres es volar lejos. Vuela. Vuela alto. No mires atrás. Yo pasaré por dónde sea. Me alejaré de ti, pero esta vez no será por mi, será por ti. Asique, sólo vuela.
lunes, 28 de marzo de 2011
A veces deseariamos que el tiempo se detuviese. La vida a veces hace cosas que no entendemos. El destino guarda momentos insospechados. Vivimos con el miedo de que cuando nos vayamos la gente nos olvide. Finalmente, la muerte es la meta de todos.
Algunos se van antes. Otros después. Para los que nos quedamos se hace insufrible el aprender a vivir sin las personas a las que amamos. No entendemos el por qué. Algo tan grande no puede caber en un ataud. El mundo se para para ti, pero no deja de girar. Querrías pedir un minuto de descanso. Querrías despertarte y que nada hubiese pasado. Que siguiese ahí como siempre, donde tu siempre deseaste que estuviese. Nunca te planteaste la opción de vivir sin él y la vida te obliga a hacerlo en marchas forzosas.
Dicen que nadie muere hasta que deja de ser recordado. Ójala fuese tan fácil. Dicen que nuestros seres queridos nos vigilan y nos cuidan desde el cielo. Ójala pudiese creerlo. Es tan, tan díficil vivir sin tu sonrisa, sin tus manos, sin tus ojos.
Hace años que no soy capaz de nombrar tu nombre en voz alta. Duele. A veces me escapo a verte. Me gusta ir cuando llueve, cuando sé que no me voy a encontrar con la típica señora mayor que me va a decir que todo lo que vive muere. Señora, sé que no lo hace con mala intención, pero tengo muy claro que eso. Sé que el destino de todos es la muerte. Sé que él lo está. Por eso es por lo que lloro. Porque le necesito y no está. Porque las cosas no van bien y el con una sola sonrisa solía hacerme entender. Y ahora lo único que puedo hacer para estar cerca de él es sentarme en este bordillo a mirar su lápida. No se lo tome a mal, pero quiero estar sola. Y gracias por el pañuelo. Y entonces sí, puedo contarte. Las cosas no estan bien. Te hecho de menos cada día más, te necesito tanto... En casa todo esta peor. Mi vida no es lo que esperaba. Desde que tu te fuiste no ha ido nada a derechas. Lo dejé con ese chico que tanto te gustaba para mi. Con el que iba a verte al hospital. Con el que tu pensabas que pasaria todo mi vida. Con el que tu decias que sabías que me cuidaría. Fué culpa mía. Estaba tan cegada por todo. Todo me superó. Fueron un cúmulo de cosas. No, no es una excusa, lo sé. No lo valoré como tendría que haberlo hecho y ahora pago las consecuencias. Ahora está lejos de mi. Tiene a otra chica, una que dice que le hace feliz. Espero que así sea. Cuídalo tú. Cuídalo tú por mi. Desde ahí arriba muéstrale el camino. Dile que lo siento y que le quiero.
¿Por qué no estás ahora aquí? Sí, si que estás, pero no como yo quisiese. Necesito uno de esos abrazos, de los que me dabas cuando era pequeña. Déjame que me siente en tus rodillas y vamos a pintar. Llévame en el asiento de adelante en el coche o vamosa recoger olivas. Vamosa discutir por el canal que vamos a poner. Déjame que te ayude a sentarte en la silla y te llevo a dar un paseo. No, no hace un buen dia hoy. Hazme una broma y... Déjame enfadarme. Cuéntame todas esas historias que siempre repetias, quiero oirlas una vez más. Todavía me acuerdo del día en que te ví por primera vez después de esa horrible operación. No pude evitar ponerme a llorar, y tú, tú sacaste fuerzas de dónde no las tenías para sonreirnos y saludarnos con la poca movilidad que te quedaba. Dame un poco de tu fuerza ahora que la necesito. Enséñame a ser fuerte, a mirar siempre hacia adelante, a sacar una sonrisa hasta en los peores momentos para hacer felices a los de mi alrededor.
Te llevaste tanto contigo. Tanto... Te debo tanto... Te necesito. Necesito que me digas que yo soy diferente. Que yo soy la alegre, la cariñosa, la risueña, la soñadora, la que está un poco más loca, la que es sentimental, la que vive todo intensamente. Dime que no me deje cambiar. Que por muy mal que estén las cosas siempre hay alguien que está peor. Recuérdame que tengo que aprovechar lo que tengo porque nada en esta vida es para siempre.
Permíteme decirte que no, hay cosas que son para siempre. Mi amor por ti es para siempre. No importa dónde estés. Te quiero y te querré.
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