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miércoles, 2 de enero de 2013

S.

El tiempo se ha tomado su tiempo para olvidarte. Esto es una reconciliación que suena a despedida. Es la última vez que te escribo, aunque eso es lo que digo siempre que te escribo.
He de confesarte que he dejado de pensar en ti como lo hacía antes. Como tú mismo me afirmaste:'' pasará el tiempo y al principio la pérdida dolerá tanto que me tendrás en tu cabeza día y noche; las semanas pasarán y tus pensamientos se dirigirán a mí una vez al día; pasarán los meses y solo me recordarás una vez a la semana pero cuándo pasen los años serás capaz de recordarme únicamente de cuándo en cuándo''. El tiempo, la distancia y la indiferencia han hecho bien su papel.
He de confesarte también que las pocas veces que te dejo asomarte por mi mente tengo que hacer un gran esfuerzo para acordarme solamente de los buenos momentos. No pienso que seas malo, tampoco pienso que yo lo sea. Fueron las circunstancia, fueron los años y fue sobretodo la inmadurez de los dos. Fue tu carácter o fue el mío. Sea como fuere, me libero. Hoy me libero de todos los errores y del miedo, del miedo que te tenía. Te libero a ti también, tanto si  te importa como si no.
Hoy quiero recordarte como aquel chico que conocí hace ahora ya cinco años. Esa persona que apareció en mi vida como un ángel sin alas a romperme los esquemas y revolver todas mis ideas. Recuerdo con especial cariño las ganas que tenías de cambiar el mundo, esas esperanzas en un mundo mejor que espero que la realidad no te haya quitado aún. Me gustaba escucharte, planteabas cosas que yo nunca me habría planteado y era ahí dónde notaba que tenías algún año más que yo. (Siempre elegí la pastilla roja y creo que aún hoy seguiría eligiéndola.) Tenías un punto de locura contagiosa, recuerdo la primera noche y el correr feliz mojándonos en los aspersores, sigue siendo uno de los grandes momentos de mi vida. La noche en que te marcaste mi inicial con un hierro candente en el brazo, la verdad es que pensé que habías perdido la cabeza pero sigue siendo lo más loco y romántico que alguien ha hecho por mí. Esos tatuajes que representaban tan bien los dos años que pasamos juntos aunque creo que ahora habrás cambiado su significación.
Vivimos cosas que no se viven al lado de cualquiera. Ese medio día, tú tirado en el suelo de la acera en pijama llorando como pocas veces te ví llorar, la rabia me corría por las venas. Esa tarde en el hospital o esa otra de Noviembre en la que en medio de tantas personas solo buscaba tu cara y cuándo la ví corrí hacia allí y tú me abrazaste y recé para que todo hubiera sido un mal sueño pero que resultó ser muy real.
Esa noche de carnaval en que todo mi mundo acabó de venirse abajo, que tu corriste en mi auxilio y me llevaste contigo. Esa noche en que me demostraste que el amor sí extistía.
Te quiero recordar así. Como una parte de mi vida, la parte de mi vida en que cambié de niña a mujer. Me salvaste de muchas caidas pero juntos caimos en otras tantas. Hoy me alegra saber que los dos nos hemos levantado y sé que para hacerlo cada uno debía tomar su propio camino. Hoy puedo decirte que soy muy feliz y que nunca necesité leerme ninguno de los libros que me regalaste, me bastó con leer la dedicatoria alguna vez para que me recordaras que sería ''algo grande en la vida'' y que ''nunca debía tachar mi sonrisa''.
Podría decirte que quizás alguna vez, cuándo cada uno esté en su camino definitivo, cuándo hayamos descubierto el para qué hemos venido aquí podríamos tomar un café y contárnoslo. Reírnos de los errores que cometimos y desearnos la felicidad que cada uno merece. Pero sé que eso no pasará así que te escribo con la esperanza de que algún día leas esto y recuerdes solo y exclusivamente lo bueno, porque tú y yo nos quisimos, y mucho.
Es por eso que te deseo toda la paz, la felicidad y el amor que pueda ofrecerte la vida. Te deseo que seas capaz de conseguir todos tus propósitos y alcances tus metas. Que la vida te devuelva todo lo bueno que alguna vez diste. Te deseo prosperidad y que en un futuro crees la familia que tanto has deseado siempre.
Te prometí que te querría siempre y aunque ahora el sentido de ese te quiero haya cambiado siempre te tendré un cariño especial. Sé feliz y hasta siempre.

martes, 1 de enero de 2013

Estaba acostumbrada a escribir únicamente cuando las cosas iban mal, cuando necesitaba alguien con quién compartir mis penas. Gracias, mi amor por llegar a mi.
Por hacerme sentir esto que me haces sentir. A cambio te prometo atesorar cada uno de los momentos que estemos juntos y quererte hasta el final de mis días.
La vida es más fácil desde que tu estás aquí. Y si te vas, todo lo que soy pierde vida.